Raw Rooms (Casas de Tierra), 43 Viviendas sociales en Ibiza

Premio A+ by Daikin al mejor proyecto de Arquitectura de Sostenible_web
Categoría
Premio A+ by Daikin al mejor proyecto de Arquitectura Sostenible
Estudio
PERIS TORAL ARQUITECTES
Descripción del proyecto
En un entorno heterogéneo sin un tejido urbano claramente definido, la propuesta de viviendas sociales busca adaptarse al clima local, caracterizado por inviernos suaves y veranos cálidos con alta humedad. Ante el problema de la pobreza energética, se ha buscado que las viviendas no requieran sistemas activos de calefacción ni refrigeración, lo cual ha condicionado el diseño, desde la orientación del edificio hasta su sistema constructivo.El sistema constructivo emplea muros de carga de bloques de tierra compactada (BTC) de 20 cm de espesor y una densidad de aproximadamente 2000 kg/m3, proporcionando gran inercia térmica, suficiente masa para resolver la acústica entre vecinos con una sola hoja y una baja huella de carbono. Además, las arcillas confieren un comportamiento higrotérmico que ayuda a regular la humedad ambiental.Priorizando el asoleo y la orientación hacia el mar para captar los vientos dominantes del Embat durante el día y del Terral por la noche, la propuesta organiza tres unidades de hasta cuatro viviendas por rellano alrededor de un patio, permitiendo ventilación cruzada en todas las tipologías. Se trata de un proyecto de alta densidad que concentra la edificación en una pieza cuya escala dialoga con los edificios circundantes. A la vez, adopta un grano más pequeño de retranqueos, en consonancia con el volumen de las viviendas unifamiliares vecinas, a través de discontinuidades que favorecen el uso de azoteas como terrazas o cubiertas vegetales. El resultado es una volumetría articulada, con profundidad y altura variables, que multiplica el número de esquinas, incrementando la velocidad del aire y mejorando la ventilación en un clima como el de Ibiza, donde el comportamiento del edificio en verano es especialmente relevante.El proyecto plantea un sistema de habitaciones comunicantes al tresbolillo, insertadas entre los muros de carga principales y de traba, de manera que la estructura conforma el espacio. Este sistema no distingue entre la agregación y las unidades de vivienda, sino que pone en valor la habitación como unidad espacial y proyectual. Cada módulo de 4m x 3m cuenta con 12 m2 de superficie, independientemente de su uso. Las unidades constan de entre cuatro y seis módulos, acorde con un programa de vivienda social de uno, dos y tres dormitorios. El resto de compartimentación, puertas y carpinterías se plantean en madera de alerce, contrastando con la crudeza de la tierra. Al ubicar la cocina-comedor en el centro de la vivienda como módulo distribuidor, se eliminan pasillos y se visibiliza el trabajo doméstico, evitando roles de género. Para lograr flexibilidad y adaptabilidad, se redistribuyen las superficies, de modo que la sala cede espacio al resto de habitaciones, eliminando la hegemonía del estar, optimizando la planta y obteniendo su máximo rendimiento.Para reducir la demanda energética tanto en invierno como en verano, se dispone una cubrición sobre el patio que funciona como atrio en invierno y chimenea solar en verano. Durante el invierno, el edificio adopta una forma compacta, captando calor a través de las galerías y atrios, y se protege con un SATE de corcho para evitar puentes térmicos e infiltraciones. La inercia térmica ayuda a mantener el calor durante la noche. Sin embargo, en verano, el atrio se abre y se despliegan las protecciones solares para aumentar el factor forma del edificio, permitiendo la disipación de calor y aumentando la velocidad del aire para mejorar la sensación térmica y el confort.Con el objetivo de incrementar la superficie de captación de los atrios, los patios se expanden en las plantas superiores, generando espacios comunitarios que actúan como invernaderos, facilitan el acceso a las cubiertas ajardinadas y promueven la socialización. Las escaleras conectan estos invernaderos con los rellanos de entrada a las viviendas y los patios de uso comunitario, resultado del vaciado de la volumetría. Una entrada única vincula los tres vestíbulos mediante un pasaje, acondicionado con gravas que drenan directamente al suelo, al igual que los jardines y patios privados de la parcela. Árboles, plantaciones y mobiliario urbano transforman el pasaje en un espacio de interacción para los vecinos. Así, el edificio integra estrategias sociales y medioambientales en una propuesta que garantiza el confort frente a la pobreza energética, tanto en el interior de las viviendas como en los espacios intermedios, proporcionando una solución acorde a la sostenibilidad integral que demanda nuestra época.
Memoria del proyecto
Fotos del proyecto