Territori 24 – Spa y piscina en Les Bains d’Avène (Francia)

Avène-Piscina-interior

Despacho: Territori 24
Categoría: Premio A+ al mejor proyecto de Arquitectura Sostenible
Proyecto: Spa y piscina en Les Bains d’Avène (Francia)

 

Descripción del proyecto

 

Ubicado en un entorno natural excepcional, Les Bains d’Avène, el proyecto empieza de una doble condición: responde a la identidad paisajística del Parque Haut Languedoc y colabora con la construcción de la identidad corporativa del complejo termal de Avène.

La naturaleza del complejo es básicamente social. Los “curistes” siguen el tratamiento termal definido por la sanidad publica francesa. La mayor parte de los usuarios del Hotel son médicos de todo el mundo: trabajadores internos de la empresa que durante su estancia prueban en su propia piel el proceso del tratamiento termal.

El contexto cultural actual permite incluir todos los agentes del proyecto desde el inicio, considerando que la certificación de sostenibilidad es un beneficio tanto para los usuarios como para el entorno, cuidando el confort i minimizando la huella ecológica.

Desde el principio se plantea auditar el proyecto para la certificación HQE. Esta certificación ha permitido analizar la cualidad ambiental y la gestión medioambiental en las fases de proyecto preliminar, diseño y construcción bajo 14 aspectos ambientales agrupados en 4 conceptos:

· Eco-construcción

· Eco-gestión

· Confort

· Salud

La certificación final del proyecto ha estado de HQE excellent. No obstante, más allá del veredicto final, la certificación ha constituido una herramienta del proyecto que nos ha permitido poder validar las decisiones estratégicas durante el proceso de diseño y la cualidad ambiental de los sistemas constructivos durante el proceso de construcción.

Integración social

El programa responde a las diferentes necesidades de los usuarios. Por un lado, la piscina exterior es pública, permitiendo el acceso a los habitantes del pueblo y a las familias que acompañan los “curistes” y por otro lado, la piscina y el gimnasio interior para los huéspedes del hotel.
Esta doble condición publica-privada, lejos de ser un inconveniente, ha estado enriquecedora. Entre otras cosas nos ha permitido plantear el complejo como el inicio de las “randonnées” del parque natural.

Integración paisajística

El complejo deportivo se sitúa en la plataforma de la piscina descubierta. La proximidad al hotel nos ha planteado la siguiente
pregunta: ¿A quien pertenece el edificio? ¿Al complejo termal o al bosque circundante?
Desde el principio hemos pensado que el proyecto quiere integrarse en el entorno natural.

De esta manera, la integración en el entorno se explica con la relación que establece la pendiente del bosque con los bancales y
la cubierta del volumen construido, pero también en la voluntad que los diferentes usuarios puedan gozar del paisaje en el cual
se encuentran inmersos.

La materialización de la envolvente se definí a partir de las relaciones que las visuales, los reflejos y las separaciones verticales
establecen con el bosque y la lámina de agua de las dos piscinas.

Una pequeña variación del orden de barnizado y preparación de los listones de los paneles de la fachada nos permite configurar
una variación cromática en las líneas verticales de la envolvente para establecer un dialogo con el entorno natural.
La renaturalización de los bancales y del plano de cubierta inclinada con una plantación de bajo mantenimiento y adaptada al
lugar, permite establecer una continuidad vegetal desde el plano del agua hasta el bosque.

Los vasos de la piscina y las instalaciones ubicadas por debajo de la cuota de rasante permiten enterrar parcialmente el edificio
para limitar su impacto visual y mejorar su aislamiento térmico.

La proximidad del complejo termal permite reutilizar el circuito de agua minimizar la aportación de agua a la piscina y bajar
considerablemente la demanda energética.

Una diferencia de nivel entre las dos piscinas –interior y exterior– permite evitar el contacto visual entre la piscina pública y la
piscina del hotel, favoreciendo además la intimidad de sus usuarios permitiendo, a su vez, situar las dos piscinas con orientación
sur.

Todo el volumen aparente del equipamiento es visible desde las habitaciones del hotel. Tanto el tratamiento vegetal de la
cubierta como el patrón de las fachadas se definen a partir de las visuales generadas desde el interior y alrededor del
equipamiento como desde las edificaciones vecinas.

Desde el principio se plantea la utilización de sistemas pre industrializados que puedan ser realizados por empresas locales.
La estructura porticada y la fachada de listones de madera permiten proteger y filtrar las visuales.

Los usuarios pueden disfrutar plenamente del paisaje que les rodea e integrarse en él. Para conseguirlo, se utilizar recursos
como el reflejo del bosque en los grandes paños vidriados y sobre la superficie del agua.

En todo momento se busca la continuidad de los materiales. Gres antideslizante, en la playa de las piscinas y sobre todos los
elementos que forman la propia piscina. Los techos y los paneles acústicos son de madera, el material del bosque.
Como contrapunto entre la horizontalidad de la madera, la ventana larga en la base y la verticalidad de la estructura y las lamas
de la fachada filtran la luz del exterior.